lunes

La música de tu vida.

Hay veces en que lo único que puedes hacer es escuchar música...
Había veces en que lo único que podía hacer era escribir. O escuchar música y escribir. Había veces en las que lo que necesitaba era estar en la cama, escuchando música, esa música. Y no necesitaba nada más. Esa música lo curaba todo, o lo dejaba aún peor, pero en cualquier caso era necesaria. Aquellas veces, escuchaba música sin cascos, puede que porque no tuviera un móvil o un buen mp3 donde almacenar toda la música que quería escuchar. Puede que porque no tuviera un portátil que poner encima de las piernas mientras escuchaba música en la cama. En cualquier caso, escuchaba la música en voz alta. Sin cascos. No importaba.
Había veces en las que guardaba ciertas canciones para ciertos momentos. Solo para recordar esa época. No es como cuando escuchas unas canciones que hace mucho que no escuchas y, al volver a hacerlo, rememoras esos momentos y sonríes. No. Había veces que lo hacía aposta, que escuchaba determinadas canciones en ciertos momentos, para dejar de escucharlas (aunque aún quisiera escuchar dichas canciones)  cuando dichos momentos acababan. Así podría rememorar esos momentos siempre.
Había veces que decidía que era un buen momento para escuchar esas canciones. Quién sabe, puede que en aquellos momentos aprendiese algo que ahora haya olvidado. Nunca hay que subestimar al antiguo yo, recordemos que ha llegado hasta dónde estás él solito. Algo bien habrá hecho. Es extraño como tendemos a subestimar al pasado, centrando toda nuestra vida en el futuro. Al menos, cuando se trata de cosas buenas. Mientras que nuestro cerebro está programado para recordar solo los buenos momentos de la vida, rara vez nos sorprendemos pensando: ¡Vaya, mira dónde estás! ¿Te acuerdas cuando decíamos que jamás lo conseguiríamos? ¿Te acuerdas cuando todo esto era solamente un sueño? ¿Recuerdas hace… 10 años, cuando soñabas con tu futura vida? ¡Lo hemos logrado! ¡Self-high-five! En cambio, tendemos a centrarnos en el futuro: "que ganas de fin de semana, de hacer el viaje que estoy preparando, cuando tenga suficiente dinero, cuando trabaje de lo que quiero, cuando me case, cuando tenga hijos, cuando esté jubilado…".
Cuando se trata de cosas malas… es distinto. "¿Cómo pudimos meter la pata de esa manera? Si es que no aprendes… tropiezas con la misma piedra una y otra vez." I'VE MADE A HUGE MISTAKE… Y ponemos todas nuestras esperanzas en ese futuro fantástico, siempre futuro, en el que no vamos a cometer ni uno de los fantásticos errores del pasado. Porque tendemos a culpar a nuestro antiguo yo, pero confiamos en que el presente tenga la habilidad para ayudar al futuro. JA.


Podría hacer una reflexión eterna sobre esto en la que diría muchas cosas, deduciría comportamientos varios e intentaría buscar el por qué de dicha conducta. Puede que culpase a la sociedad, o a nuestra naturaleza de seres humanos. Qué más da. Hay veces que nada de eso importa. Hay veces en que lo único que puedes hacer es escuchar música.

miércoles

Siglo XXI


Me gusta la palabra imposible porque es una contradicción en sí misma. Me gusta imaginarme cosas imposibles. Espera, ¿siguen siendo  imposibles si puedo imaginarlas? Si, por supuesto. Por supuesto. Es divertido pensar que cuantas más cosas sabemos… más ignoramos. Y cuanto más sabios nos creemos, más demostramos nuestra ignorancia. Por eso es divertido pensar cosas imposibles, porque justo cuando las piensas, llegas a pensar que dejan de serlo. Y es entonces cuando te planteas… ¿existe algo imposible? Y en el hipotético (y remarco la palabra) caso de que algo imposible no existiera… ¿dirías que es imposible que algo imposible exista? ¿dirías que la palabra imposible en realidad no existe? ¿te atreverías, entonces, a afirmar que la palabra posible no tiene un antónimo? ¿es posible que haya una palabra que no tenga un antónimo? o… ¿afirmarías que dicho caso es imposible?

En un mundo de contradicciones e imposibilidades, no puedes dejar de sonreír cada vez que te topas con algunas de ellas. Especialmente hoy en día. Hoy en día. Cuando ya está todo inventado y queda tanto por descubrir. Cuando toda la información es gratuita y, aún así, pagas un módico precio al mes por acceder gratuitamente a dicha información gratuita. Es bonito cómo el mundo, en sus limitaciones, es tan infinito. Es bonito cómo el mundo, con su total  libertad para todo, tiene tantos límites.
Pero no me pares ahora que solo estoy empezando. Hablamos más cuando no queremos decir nada. Escribimos cuando nos faltan las palabras. Lloramos cuando somos felices. Y reímos cuando queremos llorar. Bebemos cuando hay hambre (nótese que no todo el hambre es de comida) y cuando hay comida… el hambre se nos va. Cuanto más calor hay dentro de ti… más necesitas. Y cuando tu cuerpo te pide calor… es cuando decides que enfriarte es la mejor opción. Y es que somos seres racionales que no escuchan a su razón. Somos seres sentimentales que se han desprendido de sus sentimientos. Seres empáticos en un mundo donde no hay hueco para la empatía. Estamos formados por sistemas en equilibrio que luchan por los extremos. Pero no me lleves al extremo, porque lo que necesito es vivir en el punto medio. No me pongas en el centro, que no quiero tanta atención. Pero no dejes de hacerme caso que quiero ser escuchado, aunque no tenga nada que decir.
En este mundo… en este mundo de contradicciones… Hablan los que deberían callar y callan los que deberían compartir su sabiduría.

Y es que, a medida que aumentan las conexiones, aumentan las desconexiones. Cuanto más compartes, menos enseñas. Cuanto más muestras, más escondes. Cuantos más amigos tienes, menos personas con quien hablar. Y cuanto menos tiempo tienes… más lo gastas.


Siglo XXI. Época de imposibilidades y contradicciones.

lunes

Feliz 2013


Cada 31 de Diciembre, cuando el año está llegando a su fin, toca hacer el balance del año. Reflexionar acerca de lo acontecido y decidir si ha sido bueno o malo, o, al menos, mejorable. Toca pensar si lo vivido y lo sufrido ha merecido la pena, si los momentos alegres han compensado los desagradables; y, como nuestro cerebro tiende a suavizar y a guardar todos los desagradables en ese cajón que jamás se abre (que acaba siendo fruto de todas nuestras desgracias y traumas), concluimos que sí, que no sólo el balance es positivo, sino que, desde luego, mejora las expectativas  y que, sin lugar a dudas, esperas que el año siguiente sea igual, o mejor, aunque, si únicamente es la mitad de bueno que el vivido, ya te darías por satisfecho. ¡Para que luego digan que la gente es negativa! Y así se acaba el año, con la cabeza llena de pensamientos positivos, con la alegría de una persona realizada y con los brazos abiertos al nuevo año...
Este año, en cambio, voy a probar algo diferente.
Esta vez, en lugar de escudriñar el año en busca de hechos memorables, voy a hacer una autoevaluación. ¿Me he comportado realmente bien? ¿He actuado como quería haber actuado, o me he dejado llevar por las circunstancias? ¿He invertido mi tiempo de una manera correcta? Y, en general, ¿estoy satisfecha con mi manera de vivir este año? Y creo que, aunque la respuesta no sea un si rotundo en todos los casos, por primera vez, se lo que tengo que hacer para cambiarlo. Puedo decir que este año, si bien no podría afirmar que ha sido el mejor de todos los vividos, ha sido un gran año; y no únicamente por los acontecimientos, sino por lo que ha significado para mi. Siempre se dice que no cambias de manera uniforme a lo largo del tiempo, sino que hay determinados hechos que, por breves que sean, te hacen cambiar. Y esos momentos, son los que no me han faltado.
Así que creo que esta vez, cuando haga ese balance, cinco minutos antes de engullir (literalmente) las 12 uvas, voy a sonreír recordando lo que he aprendido y, por primera vez en mi vida, sabiendo exactamente lo que debo hacer. Porque, esta vez, al acabar el año, voy a entrar en el siguiente con la seguridad de que voy a cumplir todos y cada uno de mis propósitos para el año 2013.
¿Que cómo estoy tan segura? Porque este año he sido más lista que mi cerebro y mi fuerza de voluntad, y he empezado a cumplirlos ya. Para que así, cuando lleguen esos cuartos, esas 12 campanadas, esas 12 uvas metidas a presión, y ese momento de levantarse (siempre apoyando con el pie derecho, para entrar bien en el siguiente año) para brindar con la copa de champan, pueda decir, con una sonrisa: Feliz año nuevo.
Porque se, que este, va a ser un año nuevo.

viernes

One more song

And I am sitting alone here in my bed, I’m waiting for an answer I don’t know that I’ll get ( I don’t really know if I want to know it). I can’t stand to look in the mirror. I’m failing. 
Maybe it’s true; these days are trying to define me. I have no necessity to explain me, but I need to make up my mind. Sometimes I wonder if I’ll be asking too much to life, is it really so complicated? Or it’s just me? Am I in the right place, at the right moment? I can’t stop asking, but I have no answer. I’ve been always thinking that all the things I do, all the things that happen… everything happens for a reason, for a good reason. Destiny (it’s called). It doesn’t matter what you do, because everything is gonna be alright. But maybe I’m not really sure if it’s that what I want, maybe I’m not so happy with all of this. Should I…? Probably. But there we go again, human nature, hateful human nature. Now I’m raving (hangover?). I could write for soo long a lot of meaningless sentences, and even doing that, I couldn't stop seeing this yellow lemon tree.
Seriously, I’m expecting the world, but it’s flying away from my reach; so, what can I do? Just close my eyes, in the stormy night, and dream of paradise… I used to lie underneath the summer skies, imaging me around the world, and in the bad days I used to think:  “I know the sun will set to rise”. I really hope so. And then the daylight comes, and I hate myself for do/think that, and the worst part of this is that it’s not the last time I’ll fail, because there’s a devil in the details. No matter what tomorrow brings, I’ll be always awake and fighting, trying hard to go on.

One day, somebody asked me: before the end of today, what would you wish to happen? And where would you wish to wake up tomorrow? And I think that I can answer both with just one word: paradise. Or maybe two: MY paradise. What’s that? Where’s it? Who…? That’s what I’m trying to define, the most important thing in the humans’ life is to create your own paradise, and to live in there, with people you choose, people you want; but not just that. You have to define what you want to get. Dreams. And never ever stop fighting, never give up. And only that day, this could be paradise. Just my paradise.


miércoles

No me iré sin decirte adónde voy.

"La vida es así; uno rara vez se da cuenta al instante de que los momentos dificiles tienen una función oculta: conducirnos a la madurez. Los ángeles se disfrazan de brujas y nos entregan maravillosos regalos cuidadosamente envueltos en innobles embalajes.
Ya se trate de un fracaso, de una enfermedad, o de las vicisitudes de lo cotidiano, uno no siempre tiene ganas de aceptar el << regalo >>, ni los reflejos de desenvolverlo para descubrir el mensaje oculto que contiene. ¿debemos aprender a tener voluntad, valor? ¿O, por el contrario, a soltar cuerda con lo que al final no tiene sino poca importancia? ¿La vida me pide escuchar un poco más mis deseos y mis aspiraciones profundas? ¿Tomar la decisión de demostrar las habilidades que me ha adjudicado? ¿Dejar de aceptar lo que no se corresponde con mis valores? ¿Qué necesito aprender en esa situación?
Cuando sobreviene la prueba, uno reacciona a menudo con ira o desesperación, rechazando legítimamente lo que le parece injusto. Pero la ira vuelve sordo, y la desesperación, ciego. Dejamos pasar la ocasión que nos ha ofrecido para madurar. Entonces, los duros golpes y los fracasos se multiplican.
No es la suerte que se ceba con nosotros, sino la vida, que intenta repetir su mensaje."

viernes

Atracción

Era una noche fría y oscura, las calles de la ciudad estaban más vacías que de costumbre, no se oía ningún ruido, ni siquiera el silencioso trote de los gatos callejeros, únicamente se percibía el rápido caminar de una figura que vestía de negro, camuflándose así con la noche y, a pesar de la oscuridad, llevaba unas gafas de sol. La figura giró una esquina, continuo avanzando rápidamente, otra esquina; no llevaba un camino fijo, pero su andar era continuo y firme, no dudaba, y, sobre todo, no se paraba por nada. De vez en cuando se daba la vuelta, vigilando sus espaldas y, tras comprobar que nadie le seguía continuaba velozmente dando vueltas sin parar, huyendo. De repente se quedó inmovil. Un escalofrío recorrió su espalda y se dio la vuelta lentamente... una sombra estaba surgiendo de la ultima esquina que acababa de atravesar. Entró en pánico, sus facciones se tornaron para mostrar una mueca de terror e intentó retroceder, pero ya era tarde. Ya le había vuelto a alcanzar.
-No, no por favor...
La sombra estaba ahí parada, delante suyo, mirándole fijamente con una sonrisa afilada, la peor que había visto jamás, sin decir nada, pero avanzando paulatinamente hasta que estuvo tan cerca que pudo sentir su respiración y su frío aliento. Con horror, intentó retroceder, pero tropezó y cayó al suelo. Entonces, la sombra, rompió a reír, resonando su carcajada a través de todos los callejones, mientras continuaba observándole sin quitarle el ojo, y acercándose cada vez más.
-No, otra vez no...por favor...no... BASTA.
La sombra se paró en seco, y la figura oscura se levantó y le miró a los ojos.
-Basta ya, me he cansado de ti. Me he cansado de huir de ti, de que me persigas, y de que puedas conmigo. Ya no te aguanto más, y no voy a permitirte este juego ni un minuto más.
La sombra, que había parado de reír, puso cara de asombro, pero enseguida volvió a esbozar esa sonrisa afilada y se acerco un poco más...
-Vaya, y , ¿qué vas a hacer? ¿Acaso crees que puedes vencerme? ¿Crees que puedes huir de mi para siempre? ¿De verdad piensas que voy a dejar de perseguirte?
-Puede que no, pero ya me da igual. Únicamente voy a dejar de huir, y te voy a enfrentar.
-Ja-ja-ja ¿y crees que puedes ganarme? Llevo mucho tiempo venciéndote...
-Y hasta ahora siempre me he levantado, pero ya no voy a dejarte más. Voy a seguir mi camino, y tú podrás seguirme si quieres, pero no conseguirás volver a tirarme. Podrás intentar atacarme una y otra vez, pero no me vas a asustar más. Ya no.
A continuación, se giró y continuó caminando firmemente, sin pararse, pero sin huir; dejando a la sombra atónita, observando como se alejaba:
-Sabes que nos volveremos a encontrar...
Paró de caminar, pero no se volvió  ni miró hacia atrás
-Puede, pero la próxima vez que lo hagamos, tendré armas para enfrentarte y, sobre todo, tendré medios para ganarte. Seré más fuerte que tú, por fin.
Dicho esto, continuo su camino, como hasta entonces debería haber hecho.

martes

Insomnio.

Dicen que el amor no se puede explicar. Que se siente muy adentro, pero que es imposible explicarlo con palabras, a pesar de que la gente no deje de hacerlo: un filósofo te diría que definieras, en primer lugar, a aquello que estas "amando" (una película, un lugar, una persona) y seguramente te hablaría del conocimiento del amor; un químico (o bien un biólogo) te hablaría de hormonas; un físico, de atracción entre cuerpos; un matemático...bien, esto es complicado, quizá mencionase a gauss, que por alguna extraña razón aparece siempre, o quizá de la teoría del sándwich (por la cual cualquier problema matemático puede ser resuelto...);  una persona religiosa te hablaría de Dios; la wikipedia te habla de (y cito textualmente) un concepto universal relativo a la afinidad entre seres... Bien, y una persona normal...de esas que caminan por la calle, pensando en sus preocupaciones, ¿como lo definiría?
Seguramente te dijera que no se puede explicar, que es algo que se siente.
Es complicado, en esta clase de temas siempre lo es. Sin embargo, lo único que esta claro es que es lo que mueve el mundo. Por alguien a quien quieres estarías dispuesto a hacer cualquier cosa, pero, a la hora de putear a alguien a quien odias...es como que te cuesta más, ¿no? Por alguna extraña razón, si buscas "amor" en google te saldran 500.000.000 resultados, no me lo he inventado, lo acabo de ver, pero si buscas odio, tan solo te saldran 64.000.000. Ocurre lo mismo con más y menos, optimista y pesimista, bueno y malo, alegría y tristeza... Por alguna razón, las cosas buenas, las cosas que nos hacen felices, siempre están más presentes en nuestras vidas. Nos mueven más. Pero... ¿por qué? No se sabe. Y, ¿por qué no se sabe? Porque nos da igual. ¿Qué más da lo que sea el amor, o el por qué nos mueve más? Lo importante es que existe, nadie te va a dar una respuesta acertada al respecto, y tampoco la vas a aceptar. La gente que ha intentado responder a esa palabra, lo siento, pero o no lo habían sentido nunca, o deseaban con todas sus fuerzas sentirlo. Sin embargo, a los que tenemos ese sentimiento, simplemente nos da igual; porque lo importante es que está ahí, que lo sientes, y que te hace feliz. Y, señores, estamos aquí para ser felices.


Seguidores

Datos personales

This is where the road crashed into the ocean