Era una noche fría y oscura, las calles de la ciudad estaban más vacías que de costumbre, no se oía ningún ruido, ni siquiera el silencioso trote de los gatos callejeros, únicamente se percibía el rápido caminar de una figura que vestía de negro, camuflándose así con la noche y, a pesar de la oscuridad, llevaba unas gafas de sol. La figura giró una esquina, continuo avanzando rápidamente, otra esquina; no llevaba un camino fijo, pero su andar era continuo y firme, no dudaba, y, sobre todo, no se paraba por nada. De vez en cuando se daba la vuelta, vigilando sus espaldas y, tras comprobar que nadie le seguía continuaba velozmente dando vueltas sin parar, huyendo. De repente se quedó inmovil. Un escalofrío recorrió su espalda y se dio la vuelta lentamente... una sombra estaba surgiendo de la ultima esquina que acababa de atravesar. Entró en pánico, sus facciones se tornaron para mostrar una mueca de terror e intentó retroceder, pero ya era tarde. Ya le había vuelto a alcanzar.
-No, no por favor...
La sombra estaba ahí parada, delante suyo, mirándole fijamente con una sonrisa afilada, la peor que había visto jamás, sin decir nada, pero avanzando paulatinamente hasta que estuvo tan cerca que pudo sentir su respiración y su frío aliento. Con horror, intentó retroceder, pero tropezó y cayó al suelo. Entonces, la sombra, rompió a reír, resonando su carcajada a través de todos los callejones, mientras continuaba observándole sin quitarle el ojo, y acercándose cada vez más.
-No, otra vez no...por favor...no... BASTA.
La sombra se paró en seco, y la figura oscura se levantó y le miró a los ojos.
-Basta ya, me he cansado de ti. Me he cansado de huir de ti, de que me persigas, y de que puedas conmigo. Ya no te aguanto más, y no voy a permitirte este juego ni un minuto más.
La sombra, que había parado de reír, puso cara de asombro, pero enseguida volvió a esbozar esa sonrisa afilada y se acerco un poco más...
-Vaya, y , ¿qué vas a hacer? ¿Acaso crees que puedes vencerme? ¿Crees que puedes huir de mi para siempre? ¿De verdad piensas que voy a dejar de perseguirte?
-Puede que no, pero ya me da igual. Únicamente voy a dejar de huir, y te voy a enfrentar.
-Ja-ja-ja ¿y crees que puedes ganarme? Llevo mucho tiempo venciéndote...
-Y hasta ahora siempre me he levantado, pero ya no voy a dejarte más. Voy a seguir mi camino, y tú podrás seguirme si quieres, pero no conseguirás volver a tirarme. Podrás intentar atacarme una y otra vez, pero no me vas a asustar más. Ya no.
A continuación, se giró y continuó caminando firmemente, sin pararse, pero sin huir; dejando a la sombra atónita, observando como se alejaba:
-Sabes que nos volveremos a encontrar...
Paró de caminar, pero no se volvió ni miró hacia atrás
-Puede, pero la próxima vez que lo hagamos, tendré armas para enfrentarte y, sobre todo, tendré medios para ganarte. Seré más fuerte que tú, por fin.
Dicho esto, continuo su camino, como hasta entonces debería haber hecho.
viernes
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Seguidores
Datos personales
- Flying free
- This is where the road crashed into the ocean
No hay comentarios:
Publicar un comentario