Eso dicen...¿no? Quién no apuesta no gana! Si no lo intentas, ya has perdido. Pero si apuestas, si juegas, entonces ¿qué? ¡Puedes ganar! o...puedes perder. ¿no? ¿Por qué nadie considera nunca esa opción? Todo el mundo conoce la mítica cita de: "Si luchas puedes ganar, pero si no luchas ya has perdido"
¿Qué sería del mundo si nadie luchara por aquello que anhela? Entonces sí que sería un mundo triste. Nadie conseguiría nada, no habría esfuerzo de superación, no existiría la maduración. Viviríamos en un continuo quiero y no puedo (porque tampoco lo intento) o bien un infantilismo en el cual reclamaríamos que nos otorgaran aquello que queremos, sin ningún tipo de esfuerzo. Claro, no aprenderíamos, siempre dependeríamos de alguien.
Y en esto consiste la vida, ¿no es así? quizá me equivoque...pero siempre he creído que es una continua lucha de ti contra el medio que te rodea. Una continua lucha hacia tu superación como persona. Aprender a caminar, hablar, leer, escribir, sumar, multiplicar, derivar, integrar, estudiar. Decidir...¿y ahora qué? Bien, decisión tomada. Lucha hacía conseguir tu sueño...sueño frustrado en la mayoría de los casos. Nuevo sueño... y así continuamente. Y es entonces, cuando luchas, cuando te dejas la piel por conseguir algo, cuando apuestas todo lo que tienes y observas fijamente como gira la ruleta esperando ver tu apuesta ganar y a pesar de todo, pierdes. Es entonces cuando entras en estado de shock, mientras ves a tu apuesta alejarse, y, tras unos momentos de paro, despiertas, reaccionas y, si tienes suerte, decides empezar de nuevo. Pero sino, si has apostado más de lo que tenías...entonces solo te quedan dos opciones: O huyes o afrontas tu pérdida sonriendo y te prometes que no vas a volver a perder. Pero sobre todo, te prometes que vas a seguir luchando. Porque no hay mayor derrota, que la de aquel que no lucha.
No hay comentarios:
Publicar un comentario