domingo

Welcome to my life

¿Lo has sentido? ¿Has tenido alguna vez esa sensación?
Cuando sientes que el mundo se te viene encima, que no llegas a todo, que cada parte de ti está completamente dividida, que no sabes por donde empezar, cada pequeña molécula de tu organismo te pide a gritos que hagas una cosa distina, pero tu no puedes escuchar a ninguna, solo oyes esa voz, esa voz que te dice que no vas a llegar, que sucumbiras antes, que vas a naufragar, ahogandote entre tantos gritos, entre tantas peticiones que no hacen mas que sobrecargarte. Pero tú, a pesar de todo lo intentas, ignoras a esa voz horripilante que te llena los oidos y vas escuchando molécula a molécula, petición a petición, intentando así llegar a todo... y corres, porque no llegas. Es esa sensación en la que sientes que si te paras, estas perdido, pero si sigues, te vas a ahogar. No puedes disminuir el ritmo, no llegas, recuerda, tic tac, el tiempo pasa y tu no avanzas suficientemente deprisa. Miras a tu alrededor y ves a todo el mundo a kilometros de ti, no ves a nadie más con esa sensación, y te sientes completamente solo. Nadie te comprende, nadie puede ver como estás ni llegar a entender la sensación que te corroe por dentro. Entonces, es cuando esa sensación te invade aún más, se expande por todo tu cuerpo, llegando a cada minima parte de ti, y te llena, haciendo sentirte peor. No, lo peor es no poder explicarlo. Intentar que alguien pueda llegar a comprender lo que sientes, y ver que no, que todo el mundo te mira raro, por estar así, porque esa sensación es la que consigue aislarte del mundo; ves que todo lo que formaba parte de tu vida, todo lo que te rodeaba se aleja, sigue formando su propia vida, pero lejos de ti, porque no llegas a todo. Aceptalo, no puedes seguir teniendo esa vida, tienes que renunciar a algo porque no eres capaz de continuar en esa linea, tienes demasiadas cosas en la cabeza para seguir igual; pero el mundo no espera, sigue su ritmo y sigue girando sin ti, alejandose cada vez más, y tu...tu corres cada vez más para llegar a todo, negandote a renunciar a algo tan imporante para ti, pero entonces, te ahogas mas...es un circulo del que no puedes salir...Es esa sensación en la que no ves mas que oscuridad. Tu, en un tunel sin salida, sin un punto de luz a lo lejos, miras hacia todos lados y decides caminar a ciegas, sin saber a donde te va a llevar ese camino...pero, ¿que otra opción te queda?
¿Has tenido alguna vez esa sensación de la que te hablo? En la que necesitas gritar, a toda costa, gritar para poder desahogarte, o quizá hacer esas cosas que solias hacer para sentirte mejor...pero ya no puedes porque todo eso lo dejaste atrás en la última decisión que tomaste...¿recuerdas? pero nunca te has arrepentido de esa decisión, solo de todo lo que ello conlleva. Intentas desahogarte con alguien, pero nadie te entiende...¡Ah! tu fuiste libre de tomar esa decisión, ¿no? y si no te arrepientes...¿de que te quejas? no puedes hacerlo, y que más da, si aunque lo hagas nadie te va a escuchar. Esa sensación en la que no puedes más, no, y no sabes como seguir, pero lo intentas ante todo, aunque la desesperación sea lo único que viva contigo. Piensas que todo pasará, que te sentirás mejor , y que todo acabará, porque...todo tunel , al igual que tiene entrada, tiene su salida , ¿no? y esa es tu esperanza, te alimentas de ello y consigues levantarte una y otra vez para seguir adelante teniendo en mente ese unico pensamiento: acabará, acabará, acabará... y yo sobreviviré a ello...pero...¿sabes a caso que más sobrevivira? ¿sabes si sobrevivirá todo tu mundo anterior? ¿o sobrevivirá un nuevo tú, alguien que ha aprendido a vivir sin todo ese mundo? ¿acabará con ello todo lo que conocias y te importaba?
De verdad, ¿has tenido alguna vez esa sensación? Porque si la has tenido...bienvenido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Seguidores

Datos personales

This is where the road crashed into the ocean